Can Magí

Qué nos define

 

Cocina propia

En Can Magí contamos con cocina propia, por lo que todos nuestros platos son cocinados y preparados al momento en el día del evento. En este aspecto, la gastronomía Sensacions tiene exclusividad como catering.

Exclusividad

En el día del evento, dispondréis de todos los espacios de Can Magí en exclusividad para vosotros. Nunca celebramos dos eventos en un mismo día.

Interiores y exteriores

En Can Magí celebramos eventos a lo largo de todo el año. Todos nuestros espacios están acondicionados para cualesquiera que sean las condiciones climáticas. El clima es la única cosa que nunca podremos controlar, pero estamos preparados.

Proveedores

Para favorecer a la personalización de cada evento, no trabajamos en exclusiva con ningún proveedor. Sin embargo, estaremos encantados de recomendaros aquellos que ya son como de la casa.

Acceso

El acceso a los jardines se realiza por una rampa, que podéis o no decorar con una alfombra roja. El resto de los espacios se encuentran al mismo nivel, por lo que todos los accesos están habilitados para personas que van en sillas de ruedas.

Requisitos mínimos

Teniendo en cuenta lo anterior y dada la capacidad de nuestros salones, requerimos un mínimo de 120 invitados. Consultad en caso de ser menos.

UN LUGAR CON HISTORIA

La finca fue construida en el año en 1878 y fue inicialmente concebida como una casa de veraneo, aunque también se destinó un espacio a la explotación agrícola de viñedos. En su día, Can Magí fue especialmente reconocido por sus bodegas.

Su propietario, el Dr. Ragull, miembro de la burguesía catalana de Barcelona, encargó la construcción al maestro de obras Calixto Freixa i Pla. El dibujo del proyecto original muestra la voluntad de sintetizar el volumen clásico de la típica masía de la plana del Vallés con la casa de veraneo burguesa, sin embargo, cuando empezó la construcción, se introdujeron varias modificaciones y el edificio perdió todo el regusto neoclásico inicial, situándose abiertamente en el modernismo. La alternancia en el uso del ladrillo y la piedra confiere a todo el edificio un singular efecto cromático.